Mac&Cheese

Lo que más ilusión me hace de esto de casarme, y lo digo con toda sinceridad, es el pedazo de viaje que nos vamos a pegar. Nos vamos a Nueva York 11 días y no veo el momento de irme!!
Ya que tengo todo el tema del viaje cerrado, debería centrarme en otros asuntos que aún están pendientes; sin embargo, no puedo evitar perder mi tiempo y procrastinar leyendo una y mil guías, blogs de viajes, buscando consejos, indagando en foros, preguntando a gente que ya ha estado… me está entrando un locura americana total. ¡¡¡¡Quiero estar ya allííííííí!!!!
No paro de pensar la de sitios que voy a ver, me anoto las tiendas que quiero visitar, las cosas tan ricas que voy a probar (incluyendo la ruta de cupcakes que me pienso hacer)… en definitiva, que todo lo que tenga gusto americano ahora mismo me vuelve loca, así que entre tanto blog y tanto foro, es normal que apareciera más de una receta típica americana y con este ansia que tengo, ¿creeis que podría resistirme? ¡Ni loca!

Me voy haciendo la espera un poco más llevadera con estas cosas, así que hoy os traigo unos auténticos Macarrones con queso a la American way, o sea, los típicos Mac & Cheese. Cuando pruebe los originales en menos de 5 meses, ya os cuento si me parecieron mejores o no ;)




ingredientes2
(para 2 personas)
  • 200 gr de pasta (en mi caso “tiburones” que se parecen más a los auténticos elbows que usan los yankis para hacer estar receta) (7 pp valor fijo por persona)
  • 50 gr. de queso Cheddar rallado (6 pp)
  • 50 gr. de cualquier otro queso rallado (en mi caso era parmesano) (6 pp)
  • 1 cucharada sopera de mantequilla (en mi caso margarina light, 2 pp)
  • 1 cucharada sopera de harina de maiz (maizena) (1 pp)
  • 1 vaso y medio de leche (3 pp)
  • Agua (0 pp)
  • Sal (0 pp)
  • Pimienta (0 pp)
TOTAL = 7 pp de pasta + 9 pp de salsa = 16 pp por ración


convencional
Lo primero que haremos será ir cociendo la pasta según las instrucciones del fabricante, aunque parándola un poquito antes y dejándola un poquito dura porque como después se va a cocinar también en el horno, haciendo esto evitaremos que se pase.

Aprovechamos también este momento para poner a precalentar el horno a 200º

Para la salsa vamos a preparar básicamente una bechamel con mucho queso. Para ello, en un cazo a fuego medio-alto pondremos a derretir la mantequilla, cuando esté derretida podemos echar la harina y tostarla y luego añadir la leche y remover hasta que no queden grumos, como se ha hecho toda la vida, pero con este método a mi siempre me quedan grumos gordos que no se deshacen si no le paso la batidora, así que lo que hago es que deslío la harina dentro del vaso de leche y remuevo ahí y directamente echo la leche con la harina ya incorporada. A mi me sabe igual y es mucho más fácil.

Con la bechamel ya preparada y espesita, salpimentamos al gusto y bajamos un poco el fuego. Removemos bien y añadimos ahora ¾ partes de los quesos rallados (reserva la otra parte para gratinar en el horno). No paramos de remover para que el queso se derrita bien y se incorpore perfectamente a la salsa.

Cuando el queso se haya derretido la salsa estará lista.

NOTA: Para la preparación en Thermomix de la salsa, símplemente echa todos los ingredientes en el vaso y programa 10 minutos a temperatura varoma y velocidad 4

En este tiempo la pasta tiene que haberse terminado de cocer y estará esperando a su acompañante… Vuelve a echar la pasta ya escurrida y fría en la olla en donde la cociste y vierte por encima la bechamel de queso que hemos preparado en el cazo. Revuelve bien para que toda la pasta reciba su buena cantidad de salsa. Ahora, vuelca todo el contenido de la olla en una fuente apta para horno (como las Pyrex) y culmina espolvoreando por encima la parte de queso que habíamos reservado.




Hornea durante unos 20 minutos a 200º, los últimos con un poco de grill para que se tueste bien el queso.



Y listo! Cheesiest macaroni ever!






Torti-Sandwich de jamón y queso al papillote

Tenía mis dudas sobre si publicar esta receta o no… a ver, las fotos no son las mejores y lo que es la receta… pues casi que ni se le puede llamar así porque tiene menos misterio que el mecanismo de un botijo… pero al final me he decidido a hacerlo porque les debía una a mis amigos de Pyrex. Se han portado tan bien conmigo que tenía que dedicarles un post ya que tanto se lo están currando con los bloggers, y en particular conmigo.

Habreis notado que el blog está últimamente un poco de capa caída. De receta semanal hemos pasado a receta cada dos semanas si es que llega y aunque me da mucha rabia, la realidad es que no doy más de sí (o de mí? … yo qué sé, que no soy persona y ya está). El trabajo últimamente es más que absorvente (y sé que tengo que dar gracias por tener curro en estos tiempos, pero creo que también tengo derecho a quejarme por tener que currar más por menos) y aparte, ya sabeis, el tema del bodorrio, me está ocupando bastante tiempo. Son muchas cosas de las que hay que encargarse, a contra reloj y sinceramente, no doy abasto. O me clonan como a la oveja esa o hasta aquí hemos llegado tía Paca.

Mientras tanto, los chicos de Pyrex no han dejado de apoyarme a mi y a este humilde blog, han entendido perfectamente mi situación y aún así siguen contando conmigo. Es para ponerles un monumento o no?

Así que se la debía… tenía que probar el papillote Flexi Twist que me habían mandado y que llevaba casi un mes muerto de risa y sin estrenar.

Nunca he cocinado nada en papillote y todo lo que se me ocurría tenía que ver con verduras al vapor, que me parecen de un aburrimiento supino, así que me planteé hacer otra cosa. Vamos a probar a ver qué sale… y salió este tortisandwich de jamón y queso que, aunque las fotos no lo digan, estaba riconudo!



ingredientes2
  • 4 rebanadas de pan de molde sin corteza (8 pp)
  • 4 lonchas de jamón york (o pavo o lo que tengais) (1 pp)
  • 2 lonchas de queso fundente (en mi caso havarti light, 4 pp)
  • 1 huevo (2 pp)
  • un puñadito de queso rallado para gratinar (2 pp)
  • mantequilla o margarina para untar el papillote y las rebanadas de pan (calculo que unas 10 cucharaditas, en mi caso de margarina light, 5 pp)

TOTAL = 22 pp a repartir entre 2 raciones = 11 pp de sandwichon


convencional
Empezamos untando el molde de papillote con un poco de mantequilla o margarina y luego echamos el puñadito de queso rallado para gratinar. 


Encima del queso rallado ponemos dos rebanadas de pan de molde que previamente habremos untado también con un poco de mantequilla o margarina.  

Batimos el huevo y con una cucharilla echamos un poco del huevo batido sobre las rebanadas de pan untadas con mantequilla.

A continuación, ponemos dos lonchas de jamón york (o una si es de esas alargadas), cubriendo las dos rebanadas de pan. Después, encima, ponemos dos lonchas de queso. Ponemos otra capa de jamón york y tapamos con las otras dos rebanadas de pan untadas con mantequilla.

Con el huevo que nos ha tenido que sobrar, empapamos bien las rebanadas de pan de arriba. Echa todo el huevo que falta y deja que se cuele por todas partes.



Cierra el molde y mételo al microondas a máxima potencia durante unos 10 minutos.

Listo!!! un sandwich estupendo, derretiiiiiiiiiiido y delicioso en un periquete y sin manchar nada






Aros de cebolla super crujientes

Me gustaría ser más organizada y alternar recetas de todo tipo, pero está visto que voy por épocas. En navidad me pasé tres pueblos con recetas de postres, todas seguidas, ¡menudo empacho!

Y últimamente llevo unas semanas que casi todo es verde… así que vamos a romper la monotonía y a alegrarnos el cuerpo con un poco de grasaza de la chunga, ¡ouh yeah!



ingredientes2
  • 1 cebolla (0 pp)
  • 1 taza (unos 120 gr.) de harina (12 pp)
  • 3 cucharaditas de harina de maiz (maizena) (1 pp)
  • Sal (0 pp)
  • Pimienta (0 pp)
  • Ajo en polvo (0 pp)
  • 1 taza (unos 90 gr.) de pan rallado (en esta ocasión, variedad con ajo y perejil) (9 pp)
  • 2 huevos (4 pp)

TOTAL = 26 pp todo = viene a salir a 1 pp por arito

Nota: Se pueden hacer al horno o fritos, si los fríes, añade 1 pp más a cada aro por el aceite que absorben.


convencional
En realidad no hay mucha ciencia, no es nada dificil, pero sí que lleva trabajillo y requiere un poco de tiempo libre. Receta "pa unas prisas" no es.

Lo primero que haremos será preparar nuestra “cadena de montaje”: en un cuenco o en un plato hondo batimos los huevos; en otro cuenco echamos una mezcla con la harina, la maicena, la sal, la pimienta y el ajo en polvo (también puedes echar otras especias como paprika o cayena, o incluso curry, para darle un toque especial a tus aritos). Y por último en un tercer cuenco o plato echamos el pan rallado.

Con los tres recipientes preparados, pelamos y cortamos la cebolla transversalmente de forma que queden aros de más o menos un centímetro de ancho.

Empezamos con el montaje y de uno en uno, vamos pasando cada aro primero por el huevo batido, luego por el cuenco con harina, nuevamente por el cuenco con huevo y finalmente por el cuenco con pan rallado. Los vamos reservando en una fuente para luego freirlos a la vez en una o dos tandas como mucho. Esto es lo más rollo de la receta, pero luego el resultado merece la pena.

Cuando los tenemos todos bien rebozados y empanados tenemos dos opciones: o los freímos en abundante aceite caliente o los hacemos al horno sin grasas extra. Para hacerlos así, precalienta el horno y cuando esté caliente mete los aros separados entre sí, que no se amontonen, pulveriza con un spray un poco de aceite por encima y hornea a 180º durante unos 20 minutos. En el horno también quedan muy ricos y muy crujientes, os lo garantizo, eso sí, no quedan tan doraditos ni tan bonitos a la vista.

Sin embargo, en esta ocasión, como quería sucumbir a mis deseos de grasaza, los hice fritos, para ello puse a calentar abundante aceite en una sartén y cuando estuvo bien caliente los fui echando hasta que estaban doraditos (en un minuto más o menos). Se escurren bien sobre papel de cocina absorvente y ya están listos para devorar. ¡¡Ñam!!




Muffins salados de calabacín, bacon y parmesano

Aquí estoy… recuperándome de la vuelta a la rutina tras las vacaciones… y del cambio de hora este mortal que nos imponen. De verdad que ya podrían estarse quietos. Cada año lo llevo peor. Y lo peor es que no se me arregla a los pocos días como al resto del mundo, yo ya voy renqueando hasta que llegan las vacaciones de verano, con sueño y hambre a todas horas. What a cross!! (o sea, qué cruz!)

Para colmo de males se me echa encima un evento que veía tan lejano… y lo peor es que no me puedo escaquear… estaría feo eso de no ir a mi propia boda… Y como andaba un poco dormida en los laureles, ahora que la cosa parece que se acerca, me empieza a entrar el vértigo y el agobio y los siete males juntos… Así que si últimamente estoy un poco ausente, no me lo tengais en cuenta. En cuanto vuelva a ser persona os compensaré.

De momento hoy os traigo una receta ligerita y diferente. Al menos para mi, que nunca había probado unos muffins salados. Son estupendos como aperitivo, como picoteo o como parte de un brunch. Como los dulces, pueden hacerse de prácticamente cualquier sabor, y en este caso yo elegí calabacín, bacon y queso parmesano, pero puedes hacerlos de lo que se te ocurra: chorizo, atún, pimientos, zanahoria… en el fondo no deja de ser una especie de tortilla hiper-esponjada, así que échale lo que quieras!

Bueno, no me enrollo más y os cuento cómo los hice



ingredientes2
  • 1 calabacín hermosote (0 pp)
  • 75 gr. de bacon en taquitos (8 pp)
  • 100 gr. de parmesano rallado (u otro queso tengais y que tenga sabor) (10 pp)
  • 3 huevos (6 pp)
  • 200 gr. de harina (18 pp)
  • 1 sobrecito de impulsor químico ("levadura" Royal) (0 pp)
  • 50 ml. de aceite de girasol (o un AOVE suavecito) (13 pp)
  • 125 ml. de leche (en mi caso desnatada) (1 pp)
  • Sal (0 pp)
  • Pimienta (0 pp)

TOTAL = 56 pp a repartir entre unas 18 muffins = 3 pp cada una


convencional
Lo primero, como siempre, precalienta el horno a 180º para tenerlo listo para hornear en cuanto terminemos la receta.

Lavamos el calabacín (porque no le vamos a quitar la piel) y lo rallamos con el rallador.

Dejamos que escurra el agua sobre un papel de cocina.

En un bol grande echamos los huevos, el aceite y la leche y batimos bien (puedes ayudarte de una batidora o unas varillas eléctricas si quieres). Salpimentamos al gusto y reservamos.

Añadimos al bol los calabacines rallados, el bacon y tres cuartas partes del queso rallado. Mezclamos bien y a continuación echamos poco a poco la harina y la levadura, removiendo bien para mezclar y obtener una mezcla homogenea y sin grumos.

(Continúa tras la preparación con Thermomix)



prepa-thermo
Precalienta el horno a 180º para tenerlo listo una vez acabemos de prepararlo todo.

Lava el calabacín a conciencia, sécalo, échalo en el vaso y pica unos 5 segundos a velocidad 4. Pon un trozo de papel absorbente en el cestillo y echa ahí el calabacín para que escurra un poco el agua. Reserva.

Sin lavar el vaso, echa los huevos, el aceite y la leche y mezcla 20 segundos a velocidad 3.

Añade el calabacín, el bacon y el queso y mezcla 10 segundos a velocidad 2.

Sin programar tiempo, pon la velocidad 3 y ve echando por el bocal la harina mezclada con la levadura. Para la máquina cuando veas que la mezcla es homogenea. Si es necesario, da el último toque removiendo con la espátula.

separador

Con la mezcla ya hecha, procedemos a rellenar los moldes de magdalenas. Te aconsejo que lo hagas directamente sobre el molde de aluminio (o moldes de silicona como los que tiene Pyrex o como estos tan chulos que me regaló mi AIG de este año), te lo digo porque sí que es cierto que puedes ponerle una cápsula de papel bonita como harías con cualquier muffin dulce, pero el problema es que al llevar aceite, bacon y queso, es una mezcla muy grasa y seguramente te va a dejar el papelillo un poco feo, incluso aunque sea de los buenos.




Cuando termines de echar la masa a los moldes, reparte el queso rallado que habíamos reservado, espolvoreando un poco por encima de cada muffin.

Hornea durante unos 20 minutos a 180º o hasta que los veas doraditos y apetecibles.

Voilà!



separador

Cambiando de asunto... sabreis que los graciosos de Google se van a cargar Google Reader a partir del 1 de junio (maldita la gracia que me hace, con el recetario virtual tan chulo que me había currado a base de años de recopilación!!! Si habeis encontrado sustituto, por favor, contádmelo!).
Además de ese servicio también se cargan "Feedburner" que era el encargado de avisaros a quienes os habíais suscrito por e-mail de que había una receta nueva.  Estoy buscando un sustituto para que podais volver a suscribiros de esta manera, pero por si no la encuentro y quereis seguir estando enterados de las novedades, no olvideis que todas las recetas se anuncian y se enlazan desde nuestra página de Facebook, desde mi cuenta de Twitter y desde Google+


twitter              facebook              google_plus



Egg Salad Sandwich
(o Sandwich de ensalada de huevo)

Hace una semana estuve en Londres nuevamente por temas de trabajo. Iba con prisas porque tenía distintas reuniones en distintos puntos del sur de Inglaterra y sin demasiado tiempo entre ellas para entretenerme, así que a la hora de comer adopté las costumbres londinenses y me paré en un Marks & Spencer a comprarme un sandwich que me comería por el camino.

En cuanto lo ví en la cámara frigorífica, entre sandwiches de atún y salmón, supe que iba a ser el elegido y que me transportaría a mis años de estudios, a la temporada en la que viví en Inglaterra en donde me zampaba uno de estos casi a diario.

Ay! Qué recuerdos! Mi sandwich de ensalada de huevo!! La señora con la que vivía, Mrs. Hutton, una anciana tan estrambótica como adorable, no tenía ni idea de cocinar (y yo, que por aquel entonces era una adolescente medio inutil, menos aún), por lo que mi dieta en esos tiempos se basó en sencillos sandwiches al medio día y lasañas congeladas y pan de ajo para cenar. Los sandwiches variaban, unas veces me los rellenaba de embutido y delicioso queso cheddar, otras veces me ponía rellenos indescriptibles con los que me santiguaba antes del primer bocado (rezando para que no llevaran gato muerto) y otras veces, -las más porque yo se lo pedía-, me rellenaba el sandwich de un preparado de egg salad (o ensalada de huevo) que sencillamente me volvía loca. Curiosamente después de esa etapa nunca más volví a probarlo a pesar de haber vuelto bastantes veces a Inglaterra.

Y pensaba en todas estas cosas mientras me comía mi egg salad sandwich en el tren que me llevaba de camino a Bournemouth… Mmmmm! Justo tal y como lo recordaba!

Me supo a poco, así que en cuanto volví a casa me dispuse a aprender a hacerlo. No tiene ningún misterio, ni es nada del otro mundo, pero como con tantas otras cosas, en la sencillez se encuentra el verdadero placer de la vida.




ingredientes2
(para 4 sandwiches grandes)
  • 3 huevos (6 pp)
  • Agua para cocer los huevos (0 pp)
  • Medio tallo de apio (hay quien le echa un tallo entero, pero a mi no me gusta que sepa demasiado, así que con medio o menos, es suficiente para mi) (0 pp)
  • 3 cucharadas soperas de mayonesa (en mi caso light, 8 pp, si usas Ligeresa Sensación sería sólo 1 pp)
  • 1 cucharada sopera de queso cremoso (tipo Philadelphia) (1 pp)
  • 1 cucharadita de mostaza (0 pp)
  • Una pizca de cebolla en polvo (0 pp)
  • Una pizca de sal (0 pp)
  • Una pizca de pimienta (0 pp)

TOTAL = 15 pp a repartir entre 4 raciones = 4 pp por ración (el pan del sandwich se cuenta aparte)


convencional
Lo primero que haremos será poner a hervir el agua y cocer los huevos durante 10 minutos para obtener huevos duros.

Mientras tanto, picamos el medio tallo de apio lo más fino que podamos.

Cuando ya tengamos los huevos duros y se hayan enfriado, los picamos también muy muy finos y los mezclamos con el apio picado.

Después sólo queda añadir la mayonesa, el queso cremoso, la mostaza, la sal, la pimienta y la cebolla en polvo. Revolvemos todo bien y ya tenemos el relleno listo. Si quieres darle un toque exótico, hay gente que también le pone un poquito de curry en polvo.



prepa-thermo
Lo primero es cocer los huevos, tú verás si te compensa hacerlo en un cazo aparte o cocerlos en la propia máquina. Si te inclinas por la segunda opción, echa ½ litro de agua al vaso, pon los huevos en el cestillo y coloca el cestillo dentro. Programa 15 minutos a temperatura Varoma y velocidad 1.

Con los huevos ya cocidos y fríos, echa al vaso (vacío) tanto los huevos como el tallo de apio. Pica 5 segundos a velocidad 3 y ½ (queremos que quede picado fino pero no totalmente puré)

Vierte el contenido del vaso en un recipiente que luego puedas cerrar (un tupper por ejemplo, por si no lo usas todo).

Después sólo queda añadir la mayonesa, el queso cremoso, la mostaza, la sal, la pimienta y la cebolla en polvo. Revolvemos todo bien y ya tenemos el relleno listo. Si quieres darle un toque exótico, hay gente que también le pone un poquito de curry en polvo.


separador

Para montar el sandwich, simplemente tuesta un par de rebanadas de pan de molde (mejor si es de tipo “rústico” o de rebanada gruesa), pon una capa de lechuga sobre uno de las rebanadas y echa por encima varias cucharadas de la mezcla anterior, sin miedo, bien rebosante. Tapa con la otra rebanada de pan y a disfrutar!




Quiche de espinacas y salchichas

Os pensabais que ya os habíais librado de mí ¿eh? Pues de eso nada!

Llevo unas semanas que no doy abasto; viajes, virus, miles de cosas que organizar (vida 1.0)... total, que se me han pasado tres semanazas sin poner receta. ¡Ole yo! Pero bueno, aquí estoy para ponerle remedio y ni más ni menos que con una receta especial para los días con prisas, en los que queremos comer bien, pero no liarnos con mil preparaciones. Una estupenda quiche de espinacas y salchichas que recién salida del horno está de muerte lenta. Con una ensalada o una sopita rápida, tienes una comida completa y además si sois pocos en casa (como en la mía que sólo somos 2), sobra para cenar o para el día siguiente, así que te apaña varias comidas de una sola vez.

Si eres una mujer 2.0 atacada como yo en estos momentos, esta receta te viene al pelo.



ingredientes2
  • 1 plancha de masa quebrada (comprada o casera) (23 pp)
  • 1 cucharadita de aceite (1 pp)
  • 6 salchichas frescas (en mi caso de pavo y pollo) (12 pp)
  • 1/2 cebolla (0 pp)
  • Unos 100 gr. de espinacas troceadas (a ojo, utilicé de las congeladas) (0 pp)
  • 30 gr. de queso rallado (yo usé parmesano) (3 pp)
  • 175 ml. de nata líquida (yo usé crema ligera puleva) (4 pp)
  • 3 huevos (6 pp)

TOTAL = 49 pp a repartir entre unas 8 raciones = unos 6 pp la ración


convencional
NOTA: No pongo la preparación en Thermomix, porque no hay mucho de esta receta que podamos hacer, salvo cosas básicas como rallar el queso, picar la cebolla o rehogarla... cosas a las que sin duda ya estareis habituad@s quienes tengais la máquina en casa.

Como todo se hace en un decir chispún, empezaremos por precalentar el horno para que no se nos olvide y no tengamos que esperar después. Ponlo a 180º

En una sartén, ponemos a calentar la cucharadita de aceite y doramos la cebolla picada, y las salchichas cortadas en trocitos. Le añadimos también los trocillos de espinacas congeladas, que no se diga que somos unas remilgadas. Todo junto, hala! Rehogamos todo bien y apartamos.


En un bol amplio, batimos los 3 huevos, junto a la crema ligera o nata líquida y la mitad del queso rallado. Una vez batido, añadimos el contenido de la sartén (ya sabes, la cebolla, las salchichas y las espinacas rehogadas) y mezclamos todo bien.

Vertemos la mezcla sobre la tartaleta de masa quebrada que habremos dispuesto en un molde apto para horno (yo utilicé esta monada de Pyrex que veis en las fotos). Espolvoreamos el resto de queso rallado que nos quedaba por encima y horneamos durante una media hora a 180º.


Listo!! Si vas con prisas y comes mal, será porque quieres.






Mojito Velvet Cake

Hart@s del rojo y el rosa? De los corazones? Del amor pastelazo? Bienvenid@s al club.

Miedo me daba abrir el reader esta mañana… qué empacho de corazones por favor! De verdad que os quiero, mis blogers, pero ¿por qué sois tan moñas?

Que estamos de acuerdo que hay que quererse, que síiiii, que no lo discutooo, que no voy por ahí… pero ¿por qué hay que llenarlo todo de corazones?? No hay cosa más cursi, ñoña y repipi que llenar cualquier cosa de corazones. ¡Por dior, qué mal me caen los corazones! Y esto no es de ahora, me viene de siempre. Recuerdo que odiaba a una niña del colegio sólo porque ponía corazones en vez de puntos en las íes. Brrr… qué grima me da de acordarme… ¡¡qué cursi la tía!!

Haganme el favor, quiéranse, ámense, dense un bocao y luego otro pero no me lo corazoneen todo.

Y consecuentemente a mi rebelión sanvalentinera, os traigo lo que seguramente habreis visto en ciento y un blogs hoy, la Red Velvet Cake pero con un toque cañero y tropical… con todos ustedes la Mojito Velvet Cake




ingredientes2
(Para una tarta alta en un molde de unos ø 20 cm.)

Para el bizcocho
  • 225 gr. de harina de repostería (21 pp)
  • 1 sobre de impulsor químico ("levadura" Royal) (0 pp)
  • 110 gr. de buttermilk (yo siempre uso como sustituto queso fresco batido 0% o queso cuark) (1 pp)
  • 110 gr. de mantequilla (28 pp) (11 si usas light serían pp)
  • 180 gr. de azúcar (20 pp) (si usas edulcorante como sucaflore serían 18 gr. y 2 pp)
  • 2 huevos (4 pp)
  • 1 cucharadita de colorante verde (opcional) (0 pp)
  • 2 cucharadas soperas de bebida de mojito preparda (bacardi mojito por ejemplo) (1 pp)

Para la cobertura o frosting
  • 125 gr. de mantequilla normal (aquí sí que no vale light) (27 pp)
  • 300 gr. de queso fresco philadelphia normal (tampoco vale light) (20 pp)
  • 200 gr. de azúcar glass (22 pp)
  • 3 cucharadas soperas de mojito (2 pp)
  • 1 cucharadita de colorante lima (o mezcla de amarillo y verde)

TOTAL versión normal = 146 pp a repartir entre unas 10 raciones = 15 pp por ración
TOTAL versión light (con mantequilla light y edulcorante en vez de azúcar) = 111 pp a repartir entre unas 10 raciones = 11 pp por ración


prepa-thermo
Antes de empezar, pon a calentar el horno a 180º

Ponemos en el vaso la harina y la levadura y mezclamos durante 30 segundos a velocidad 3. Reservamos

En un vaso o un bol pequeño mezclamos la buttermilk con el colorante verde. Si no encontramos buttermilk, podemos conseguirla mezclando una cucharada sopera de zumo de limón o de vinagre en 120 ml. de leche entera y dejando reposar unos 10 minutos, o puedes hacer como yo y sustituir el buttermilk por queso fresco batido 0% MG que se encuentra en casi todos los supermercados.

Añadimos ahora al vaso de la TMX la mantequilla, el azúcar y uno de los huevos y mezclamos durante 15 segundos a velocidad 3. Si el huevo ya está totalmente incorporado, echamos el otro y seguimos batiendo a la misma velocidad. Añadimos también en este momento las cucharadas de licor de mojito. Como digo, yo lo compré hecho, pero pienso que también valdrá con mojito preparado tradicionalmente. Cuidado si tiene hojas grandes de hierbabuena, que no caigan en la mezcla.

Seguidamente, a velocidad 3 y sin programar tiempo, vamos agregando poco a poco un tercio de la mezcla de harina, y levadura, y luego la mitad del queso fresco batido o buttermilk coloreado. Seguimos con la mezcla de harina, el resto del buttermilk y por último la última parte de harina. Lo importante siempre es intercalar los elementos y empezar y acabar con el elemento seco: la harina.

Con esta masa, rellenamos nuestro molde al que previamente habremos embadurnado bien de spray desmoldante o mantequilla con harina para que no se nos pegue a las paredes.

Horneamos a 180º durante unos 35 ó 40 minutos.

(la forma de preparar la cobertura la encontrarás después de la Preparación Convencional)




convencional
Antes de empezar, es importante que tanto la mantequilla como el huevo estén a temperatura ambiente.

Empezamos precalentando el horno a 180º.

En un bol, tamizamos la harina y la levadura, mezclamos bien y reservamos.

En un vaso o un bol pequeño mezclamos la buttermilk con el colorante verde y las cucharadas de mojito (Si no encuentras buttermilk lee mi solución en la preparación con Thermomix; el queso fresco batido es una solución perfecta)

En otro bol, ponemos la mantequilla a temperatura ambiente y el azúcar y mezclamos bien. Añadimos un huevo y batimos bien. Cuando el primer huevo esté integrado, añadimos el segundo y volvemos a batir hasta que la mezcla sea homogenea y sin grumos. En este momento añadimos la bebida de mojito y mezclamos bien.

A este bol con la mantequilla, azúcar, huevos y mojito, añadimos un tercio de la harina con levadura que teníamos reservada y batimos bien. Añadimos la mitad del buttermilk coloreado de verdeo y seguimos batiendo. Sucesivamente, vamos agregando poco a poco la harina y el buttermilk hasta incorporar todos los ingredientes.

Con esta masa, rellenamos nuestro molde al que previamente habremos embadurnado bien de spray desmoldante o mantequilla con harina para que no se nos pegue a las paredes.

Horneamos a 180º durante unos 35 ó 40 minutos.

separador

Mientras, el bizcocho se hace en el horno, preparamos la cobertura de queso que no tiene ningún misterio más que el hecho de mezclar todos los ingredientes.

Necesitas que tanto la mantequilla como el queso crema sean normales (no light) y que estén a temperatura ambiente.

Empieza batiendo la mantequilla con el azúcar y poco a poco ve echando el queso crema y para dar sabor, las cucharadas de la bebida de mojito.. Cuando tengas una mezcla cremosa y homogenea estará listo. Añadele colorante en pasta o en gel y lo tendrás del color que quieras, en este caso mezclé amarillo y verde para obtener una especie de color lima.

Una vez que el bizcocho está listo y ya frío, lo cortamos por la mitad para hacer al menos un par de capas.  Si quereis podeis calar las capas de bizcocho con un almibar de agua, azúcar y un poco más de mojito. Le dará un toque extra-mojitoso!

Rellenamos la tarta con parte de la mezcla de la cobertura y finalmente la cubrimos con el resto de crema por todos lados.


Yo la decoré sencillamente con la corteza de una lima enroscada y con azúcar teñida de verde (hacerlo es facilísimo: echa azúcar a una bolsa de las de congelar -mejor si tiene cierre con zip- y añade a la bolsa un palillo manchado con colorante del color que quieras, cierra la bolsa y frota por fuera el azúcar para que se impregnen del colorante que lleva el palillo. En un momento todo el azúcar quedará teñido)



Disfrutad de San Valentín y no os empalagueis demasiado!!




ShareThis