El arroz a la milanesa es un clásico italiano cuyo ingrediente principal es el queso, parmesano claro, que los italianos son muy suyos para sus cosas. Pero estando a dieta hay que buscarse la vida... y quién te dice a ti que 2 quesitos light no hacen milagros...

(para 2 personas)
- 1 vaso de arroz (180 gr. aprox.) (7 pp por valor fijo por persona)
- 1 chorrito de vino blanco (0 pp)
- 2 vasos de caldo de carne o de verduras (0 pp)
- 3 cucharaditas de margarina light (2 pp)
- 1/2 cebolla (0 pp)
- 2 quesitos light (1 pp)
- sal, pimienta y colorante alimentario (0 pp)
NOTA: El arroz a la milanesa es así, sólo con queso, pero a esta receta le vienen que ni pintado unos champiñones y un poquito de jamón york o fiambre de pavo (hombre, lo que le va bien bien es el bacon, pero no estamos poniendo quesitos light para luego meterle la grasaza del bacon... pero si no estás a dieta, no te prives!!)
Ponemos a deshacer en una olla dos de las cucharaditas de margarina y echamos a rehogar la cebolla previamente picada, (si finalmente decides agregarle los champiñones y el jamón york que he sugerido, este es su momento también). Cuando la cebolla vaya estando doradita, echamos el arroz y rehogamos un poco.
A continuación echamos el chorrito de vino blanco y removemos otro poco dejando que se evapore. Acto seguido echamos el caldo y sazonamos con la sal y la pimienta y agregamos el colorante alimentario. Yo usé cúrcuma, que además de dar color también le da un sabor muy rico.
Dejamos que hierva sin taparlo, unos 10 ó 12 minutos, hasta que el caldo se evapore del todo.
Retiramos la olla del fuego y añadimos los dos quesitos y la otra cucharadita de margarina. Removemos bien hasta que los quesitos se hayan desecho.
Podemos servirlo así, o podemos disponer el arroz en una fuente de horno, con un poquito de queso rallado por encima y hornear unos 10 minutos y gratinar otros 3.
A continuación echamos el chorrito de vino blanco y removemos otro poco dejando que se evapore. Acto seguido echamos el caldo y sazonamos con la sal y la pimienta y agregamos el colorante alimentario. Yo usé cúrcuma, que además de dar color también le da un sabor muy rico.
Dejamos que hierva sin taparlo, unos 10 ó 12 minutos, hasta que el caldo se evapore del todo.
Retiramos la olla del fuego y añadimos los dos quesitos y la otra cucharadita de margarina. Removemos bien hasta que los quesitos se hayan desecho.
Podemos servirlo así, o podemos disponer el arroz en una fuente de horno, con un poquito de queso rallado por encima y hornear unos 10 minutos y gratinar otros 3.
Ponemos la cebolla en el vaso y picamos unos 5 segundos a velocidad 6.
Con la espátula bajamos los restos de las paredes y a continuación echamos dos de las cucharaditas de margarina y programamos 5 minutos, temperatura 100º, velocidad 3.
Añadimos ahora el arroz, el chorrito de vino, el caldo, la sal, la pimienta y el colorante y programamos 17 minutos, temperatura 100º, velocidad 1.
Cuando haya terminado, comprobar que el arroz está en su punto, si le faltara, agregar un poco de agua y programar unos minutos más.
Cuando esté terminado, agregar los 2 quesitos light y la última cucharada de margarina y remover 15 segundos a velocidad cuchara. Sin temperatura, porque el propio calor del arroz ya cocinado es suficiente para derretir los quesitos.
Se puede servir tal cual o se puede hornear y gratinar con un poquito de queso rallado por encima para darle un toque extra.
Con la espátula bajamos los restos de las paredes y a continuación echamos dos de las cucharaditas de margarina y programamos 5 minutos, temperatura 100º, velocidad 3.
Añadimos ahora el arroz, el chorrito de vino, el caldo, la sal, la pimienta y el colorante y programamos 17 minutos, temperatura 100º, velocidad 1.
Cuando haya terminado, comprobar que el arroz está en su punto, si le faltara, agregar un poco de agua y programar unos minutos más.
Cuando esté terminado, agregar los 2 quesitos light y la última cucharada de margarina y remover 15 segundos a velocidad cuchara. Sin temperatura, porque el propio calor del arroz ya cocinado es suficiente para derretir los quesitos.
Se puede servir tal cual o se puede hornear y gratinar con un poquito de queso rallado por encima para darle un toque extra.
