¡¡Feliz cumpleaños pequeñajo!!
La receta es de Martha Stewart y la podeis ver en el idioma de Shakespeare aquí y mi versión en castellano cervantino de aquí para abajo
(para unas 48 galletas)
- 60 gr. de chocolate negro al 72% (10 pp)
- 60 gr. de chocolate con leche (9 pp)
- 30 gr. de cacao en polvo; (3 pp)
- 60 gr. de mantequilla a temperatura ambiente (esta vez mantequilla, mantequilla, nada de light) (13 pp)
- 75 gr. de azúcar moreno (8 pp)
- 70 ml. de leche(1 pp)
- 1 huevo(2 pp)
- Una cucharadita de vainilla líquida(0 pp)
- 70 gr. de harina(6 pp)
- 1 cucharadita de impulsor químico ("levadura" Royal) (0 pp)
- 1 pizquita de sal (0 pp)
- Azúcar glass para “rebozar” las bolitas de galleta (no la cuento porque apenas lleva media cucharada cada galleta)
TOTAL = entre 1 y 1,5 pp cada galleta
Lo primero que haremos será derretir los dos chocolates, para ello lo dispondremos en un bol apto para microondas y lo pondremos al micro por intervalos cortos para asegurarnos de que no se nos quema (cosa que es muy fácil con el chocolate y el microondas).
Mientras derretimos el chocolate en el micro, echamos en la Thermomix la harina, el cacao, el impulsor químico y la sal y trituramos todo con unos golpes de turbo o unos segundos a velocidad 10. Reservamos.
Sin lavar el vaso echamos la mantequilla (tiene que ser de verdad, no vale margarina ni mantequilla light) y el azúcar y batimos durante un minuto a velocidad 3. Una vez que la mantequilla y el azúcar están integrados, añade la cucharadita de vainilla y el huevo y vuelve a mezclar durante otro minuto a velocidad 3. Finalmente, añadimos los chocolates que teníamos derretidos y volvemos a batir a la misma velocidad hasta que esté bien integrado, si es necesario, ayuda la mezcla con la espátula.
A continuación, programa la máquina a velocidad 3 sin tiempo y ve intercalando la harina con cacao que teníamos reservados con la leche. Lo suyo es que agregues un tercio de la harina, luego la mitad de la leche, otro tercio de la harina, luego acabamos con la leche y por último la última parte de harina con cacao. La cosa es empezar y acabar siempre con los ingredientes secos. Nos aseguramos de que todos los ingredientes han quedado bien integrados y con esto ya tendríamos la masa.
(Continúa tras la preparación convencional)
Lo primero que haremos será derretir los dos chocolates, para ello lo dispondremos en un bol apto para microondas y lo pondremos al micro por intervalos cortos para asegurarnos de que no se nos quema (cosa que es muy fácil con el chocolate y el microondas).
Mientras tanto, mezcla y tamiza la harina, el cacao en polvo, el impulsor químico y la sal
Por otro lado, con la ayuda de unas barillas eléctricas y a velocidad baja, batiremos la mantequilla (que es muy importante que esté a tempratura ambiente) junto con el azúcar. Importante que sea mantequilla de verdad, no me responsabilizo de los resultados obtenidos con margarinas o mantequillas light.
Cuando la mantequilla y el azúcar están integrados formando una especie de crema con espumita, añadimos la cucharadita de vainilla y el huevo y seguimos batiendo. Agregamos a esta mezcla el chocolate derretido y continuamos batiendo.
A continuación agregaremos la mezcla de harina y cacao que teníamos reservada y la leche en dos o tres tandas, alternándolos. Es decir, echamos un poquito de los ingredientes secos, batimos, un poquito de leche, batimos, otra vez harina con cacao, batimos, acabamos con la leche, batimos y acabamos con la harina con cacao. Batimos todo bien hasta que los ingredientes estén totalmente integrados y con esto ya tendríamos nuestra masa preparada.
Cuando ya tenemos la masa lista, ahora hay que hacer un gran esfuerzo para no comernosla a cucharadas. De verdad, porque es que está buenísma!!! Bueno, el caso es que si queremos comer galletas, hay que aguantarse, así que cortamos un trozo grande y amplio de papel film de cocina y vertemos ahí la masa. Enrollamos y apretamos bien, haciendo una especie de rulo y lo metemos al frigorífico durante al menos un par de horas para que la masa se endurezca y sea fácil de manejar.
Una vez que han pasado las dos horas y la masa está suficientemente firme, empezamos a hacer las galletas.
Acuérdate de precalentar el horno a 180º y sacar la bandeja.
Coloca papel sulfurizado o una base de silicona (tipo silpat) sobre la bandeja del horno.
Prepara un platito o un bol con una generosa cantidad de azúcar glass.
Con una cucharilla de café (y digo de café porque si es de postre vamos a coger demasiada masa lo que nos dejará unas galletas abizcochadas que no están malas en absolutot, pero no es el resultado que queremos), vamos cogiendo porciones de masa y la echamos al bol con el azúcar glass. Rebozamos bien y le damos forma de bolita. Cuando esté bien rebozada, colocamos la bolita sobre el papel de horno o la base de silicona que hemos puesto sobre la bandeja del horno y repetimos el proceso hasta llenar la bandeja. Es recomendable dejar bastante espacio entre las bolitas, ya que luego en el horno se bajan y se aplanan. Para que no se peguen y queden feas, yo te diría que para un horno de dimensiones estandarizadas, la hornada no debe ser de más de 12 galletas, en 3 filas de 4 galletas cada una.
Con las bolitas en la bandeja, horneamos durante unos 12 minutos (o hasta que observeis que la galleta está plana y el azúcar se ha resquebrajado)
Una vez cocidas, las sacamos y las dejamos enfriar sobre una rejilla y continuamos horneando hasta acabar la masa o hasta tener las galletas que queramos, ya que esta masa se puede congelar.
En cuestión de minutos ya podremos degustarlas, y están riquísimas, pero es cierto que al día siguiente están aún mejor.
A disfrutar!!


